Había una vez una niña, que ya no era muy niña, tenía unos 15 años de edad, era odiada por todo aquel que la conociera, y sobre todo por su abuelita. Decían que una vez tuvo un novio que la engaño con otra mujer, y que desde entonces había quedado completamente amargada y que odiaba a todo el mundo. Un vez su abuela le regalo una pequeña caperuza o gorrito de un color rojo, ella sabía que su nieta odiaba el rojo, así que se lo compro de ese color para joderla. Así que la empezaron a llamar caperucita roja. Un día caperucita discutía con su madre
– es que mama, la anciana solo lo hace por joderme, ya sabe que odio el color rojo y entonces ¿para que comprarme una caperuza de color rojo? Dime si no crees que fue a propósito
– hija yo siento que exageras demasiado, esta bonita la caperuza
– con todo el dinero que tiene, y solo me compra una estúpida caperuza
La abuelita vivía en el bosque, como a un kilómetro de su casa, tenía una enorme mansión con hermosos jardines y fuentes, se cuenta que hace tiempo el esposo de la anciana encontró petróleo cuando cavaba un hoyo, para enterrar a un gato que había atropellado con su automóvil cuando se echaba de reversa. Ahora la anciana era muy rica y ese era el coraje de caperucita, pero más coraje le dio cuando se enteró que su abuela planeaba dejarla fuera de la herencia – pero esto no quedara así – pensaba caperucita roja, empezó a vender cajetillas de cigarrillos y ahorro y se compró un pequeño revolver Smith & Wesson modelo 36.
Una fría mañana salió de su casa con dirección al bosque, para de una vez por todas obligar a su abuela que la pusiera dentro de su herencia, cuando se encontraba en lo profundo del bosque se encontró con el lobo feroz
– oye escritor ¿porque siempre me tienen que poner como el lobo feroz? Solo soy una simple y tierno lobito, así que no exageres y continúa con el cuento
Como decía, caperucita se encontró con un lobo en el bosque.
Buenos días caperucita – dijo el lobo
– ¿Qué pasa? – Respondió caperucita
– ¿adónde vas tan temprano, caperucita roja?
– Voy a casa de mi abuela
– ha mira que bien ¿y que llevas en la canasta?
– pasteles y vino para mi abuela, porque esta enfermita
– ¿y donde vive tu abuelita?
– como a un kilómetro más adelante, en una enorme mansión
De pronto de la canasta de caperucita roja cayó el revólver, el lobo alcanzo a verlo pero caperucita lo levanto y lo metió rápidamente en su canasta.
– ¿y ese revolver Smith & Wesson modelo 36 para que lo quieres caperucita?
– pues ya sabes, es un bosque y es peligroso andar sola por estos lugares
– ha mira – dijo el lobo
– pero bueno ¿Por qué tantas preguntas? ¿Acaso eres policía o algún detective privado?
– no solo es curiosidad caperucita, te daré un consejo ¿Por qué no tomas este camino que es más corto? – Señalándole un sendero – así llegaras más rápido a casa de tu abuela
– gracias pero traigo mi GPS para no perderme
Caperucita saco su iPhone 6, pero se dio cuenta que en medio del bosque no tenía señal, así que no le quedó más remedio que hacerle caso al lobo y tomo el sendero que el lobo había señalado. Cuando caperucita se hubo alejado el lobo empezó actuar con desesperación y a pensar
– esa caperuza tiene algo planeado con ese revolver, acaso ¿querrá matar a su abuelita? Sí, eso es lo más seguro, de seguro se enteró que la quiere dejar fuera de la herencia, no es que yo me meta en lo que no me importa, pero siempre hay que estar bien informado. Debo de ir lo más rápido posible y advertir a la abuela, lo bueno que caperucita tomo el sendero que le dije, que de hecho es el más largo, así me dará tiempo.
El lobo llego antes que caperucita a casa de la abuela y advirtió lo que creía que caperucita pensaba hacer con ese revolver, la abuela se escondió rápidamente en el closet, el lobo se vistió con ropa de la abuela y se metió en la cama.
Caperucita llego a casa de la abuela y la encontró recostada en la cama, que en realidad era nuestro amigo lobo disfrazado
– hola abuela, ¿Cómo te pinta el día?
– oh muy bien hijita, pero dime ¿a qué debo esta grata visita tuya?
– bueno pues te traje unos pasteles y una botella del mejor vino y una cajetilla de cigarrillos de la marca que te gusta
– oh caperucita, eres muy amable, deja la canasta sobre la mesa, luego comere, tendrás mucha prisa por volver a casa antes que anochezca y no quiero quitarte tiempo
– oh no abuela, también vine para preguntarte ¿es verdad que me dejaras fuera de la herencia?
– bueno hijita, así como dejarte fuera de la herencia del todo, pues no. Tu madre administrara lo que te corresponda, pensamos esto tu madre y yo, creemos que es lo más conveniente, porque seguramente te lo a gastarías todo con las putas de tus amigas.
Pero esto enfureció a caperucita que a su vez se había percatado de algo extraño con la apariencia de su abuela.
– oye abuelita que orejas tan grandes tienes
– oh es que ayer me pico una avispa cortando flores
– pero abuelita, que brazos tan grandes tienes
– gracias hijita, me ejercito todos los días levantando pesas
– y esa boca abuela, que grande es
– ¿así? Bueno, pues tendré una boca muy grande, pero no ando criticando a la gente como tú, serás muy perfecta
– oye un momento, tú no eres mi abuela, eres el lobo
Caperucita saco el revólver y apunto al lobo, obligando a este a salir de la cama, alzar las patas y ponerse cerca de la pared
– conozco tu sucio plan, quieres matar a tu abuela – dijo el lobo
– eso es algo que a ti no te importa, ahora dime donde está la vieja o aquí te mueres
En ese momento entro un leñador por la ventana diciendo – bueno, vengo a ver a qué hora salgo a escena, ya tardaron mucho – en eso el lobo aprovecho la distracción de caperucita y trato de quitarle el arma pero caperucita no se dejó, y empezaron a forcejear. De pronto salió una bala y le dio en la cabeza al leñador dejándolo muerto. El arma seguía disparándose sola por el forcejeo que tenían caperucita y el lobo, en eso la abuela salía del closet para ver qué pasaba y recibió el impacto de una bala en la pierna – mierda – grito la abuela por el dolor, caperucita le piso una pata al lobo, haciendo con esto, que el lobo soltase el arma, nuevamente le apunto y le dijo – aquí morirás, por impertinente, te dispararé directamente en tus bolas – pero como al revolver se le habían salido disparos, al querer matar al lobo ya no le quedaban balas, entonces el lobo aprovecho para romperle la botella de vino en la cabeza, dejando a caperucita inconsciente en el suelo. La amarraron con unas cuerdas y llamaron a la policía, la cual llego pronto y arrestaron a caperucita, fue condenada a 100 años en una prisión de máxima seguridad por asesinato del leñador e intento de asesinato para con su abuela y el lobo.
Y bueno en cuanto a nuestro amigo el lobo, fue nombrado héroe por toda la comunidad y la abuela lo nombro legítimo heredero de toda su fortuna, y colorín colorado este cuento ha terminado. Pero no sin antes decirles la moraleja de esta historia “no porque te digan que una persona es malvado y feroz, signifique que sea cierto, y a la persona que creas buena, no es seguro que en verdead lo sea”
Versión de Luis Angel Cobos

No hay comentarios.:
Publicar un comentario