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miércoles, 15 de marzo de 2017

"La mejor noche de su vida"



Por Luis Ángel Cobos




Quizá muchas personas, se sientan identificadas con lo que les voy a contar, no importa si se es hombre o mujer, todos alguna vez hemos tenido alguien del sexo opuesto, completamente loco de amor por nosotros. Ese fue mi caso con la linda Nancy, una hermosa mujer que creía que yo había hecho los cielos y la tierra, que pensaba que la luna brillaba por mi presencia, y desde que me conoció en el invierno de cuyo año no me acuerdo; se moría por salir conmigo. Pero la verdad es que, a mi me importaba un comino, no tenía tiempo para ella, después de haber salido de un matrimonio fallido, no quería nada formal con nadie. Todo mi tiempo lo ocupaba en sexo, drogas y alcohol; lo sé, lo sé, quizá Nancy era mejor que todo eso. Pero para mi, mis prostitutas y mi whisky lo era todo. Pero bueno, ya saben lo que se dice por ahí: "el que busca encuentra" o la otra jodida frase "el que persevera, alcanza" o algo así, me vale madres.

Un día a finales del mes de diciembre, salí a beber con unos amigos, si es que así se les puede decir, para ser más claro, amigos de borracheras. Empezamos a consumir alcohol desde las cuatro de la tarde, hasta las ocho de la noche, para esa hora, ya andaba seco de billetes, así que me aparte de ellos y me puse en marcha hacia mi departamento, era una fría noche, la luz de los faroles era muy débil, el viento corría suavemente, cuando pasaba por un parque, unas dos manzanas antes de mi hogar, encontré a Nancy, sentada en una banca, no sé si era por el alcohol; pero esa noche ella se veía hermosa, llevaba un hermoso vestido rojo, un abrigo negro de terciopelo.
— hola Héctor — me dijo al verme.
— hola, ¿Qué haces aquí? Es una noche muy fría.
— fui a cenar con unos amigos, y espero un taxi, pero no hay muchos, ¿tu de donde vienes?
— también de verme con unos amigos — le respondí, rayos, se veía tan hermosa. Es difícil describir la forma en que me miraba, para ella yo era su dios, no me pregunten porque; solo sé que así era. Yo tampoco lo sabía, siempre he sido un maldito perdedor, apostando en el hipódromo, trabajando de ves en cuando en un almacén como cargador, con una enorme demanda de mi ex esposa pidiéndome una pensión. Pero para Nancy yo lo era todo, era mi fan numero uno, y tenía tiempo pidiéndome una cita, pero siempre la rechazaba, porque sabía que ella era perfecta para mi, y eso me daba miedo, una vez un amigo me dijo que en esta vida no se puede ser feliz del todo, porque cuando se es feliz, la vida se lleva tu felicidad al caño; Nancy merecía algo mejor que yo.
— oye, hay una cafetería aquí cerca, ¿quieres ir? Yo invito — me dijo ella con una linda sonrisa dibujada en su perfecto rostro. Por vez primera, no la rechace y acepte esa invitación.

Es sorprendente como a veces nos pasan cosas como en las películas o en los libros, noches mágicas y románticas sin igual, y esa vez no fue la excepción. Estábamos platicando en el café, sobre las metas que ella tenía, quería ser escritora, soñaba con ser más famosa que Julio Verne o que Hemingway. Hacia mucho tiempo, que no disfrutaba de una buena charla, como la que tenia con ella. Salimos de la cafetería y nos dirigimos de nuevo al parque, hacia más frío, faltaba una hora para la media noche, estaba por encenderme un cigarrillo cuando Nancy me dijo algo que nunca olvidaré — déjame demostrarte que soy la mujer que te puede hacer feliz — me quede sin palabras, no sabía cómo responder ante eso «¿Una hermosa chica como ella, con un perdedor como yo?» pensaba mientras ella aguardaba por una respuesta.
— ¿No dirás nada? — me pregunto, a lo cual respondí, – solo tengo algo que decir — la tome por detrás de su cuello, la acerque hacia mi, y la bese, la bese como si no existiera un mañana, sentía que el corazón me latía a mil por hora, de pronto, en el cielo, estallaron fuegos artificiales, no recuerdo si eran Fiat festivos, pero parecía el final de una película de amor, nos continuamos besando, debajo de la luz que brindaban aquellas explosiones de colores, me sentía nervioso, me dieron muchas ganas de orinar, aunque no se si era por los nervios o por toda la cerveza que había ingerido.
— Es la mejor noche de mi vida — me dijo Nancy un poco sonrojada.
— Creo que exageras — le respondí, y la continúe besando. A lo lejos se escuchaba una melodía muy romántica, hacíamos como si bailáramos, todo se me hacia perfecto, aunque estaba algo ebrio, hubiese deseado estar sobrio para haber disfrutado mejor el momento. Me arme de valor y le pedí que fuera mi novia, ella acepto y yo sentía un nuevo renacer. Después de un rato de estar besándonos me dijo — Es tarde, me tengo que ir —  yo asenté con la cabeza, vi a lo lejos un taxi, le hice señas, se estacionó cerca de nosotros, le abrí a Nancy la puerta trasera, nos besamos, y ella entro — ¿nos vemos mañana? — me pregunto, — claro, me gustaría mucho — le respondí, el chófer puso en marcha el taxi, y mientras ella me decía adiós con su mano, yo me orinaba en los pantalones, pero ella no se percató.

Seguí viendo al taxi como se alejaba, ¿recuerdan lo que les dije sobre la filosofía de mi amigo, que no se puede ser del todo feliz? Bueno, pues creo tenía razón, en el siguiente cruce, en el cual el semáforo estaba en verde, un loco se cruzó el alto, y le pego de costado al taxi, justo en el lado donde iba Nancy, yo corrí hacia el automóvil, el chófer del taxi salió ileso, ella murió al instante,  el chófer del otro auto estaba completamente ebrio. Tome a Nancy entre mis brazos, hasta que la ambulancia llego, la bese en la frente, y vi como se la llevaron, no quise ir, no me juzguen por eso, aunque la verdad me importa un carajo si lo hacen, un corazón feliz y roto la misma noche, ¿Lo pueden creer? Empecé a caminar en dirección a mi Casa, aun recordaba sus palabras "esta es la mejor noche de mi vida" las seguí escuchando hasta que llegue a casa, nunca se puede ser del todo feliz, me cambie de ropa y salí de nuevo, aun bar cerca de mi casa, para verme con otro amigo de borracheras.

martes, 18 de octubre de 2016

Mi teoría de porque el ser humano tiene vello en el cuerpo



Por Luis Ángel Cobos

Pocas personas se preguntan ¿para que sirve el vello en nuestro cuerpo? Después de muchas investigaciones y horas de meditar arduamente. Llegue a la conclusión que, el vello en el cuerpo nos fue dotado, ya sea por la naturaleza o por Dios, para que la pastilla de jabón nos haga espuma, a la hora de hacer fricción con nuestro vello, y así con esta espuma podernos limpiar bien. Ahora bien cabe preguntarnos ¿porque el hombre tiene más vello que la mujer? La respuesta es porque el hombre biblicamente hablando, tiene que salir al campo o fuera de casa a trabajar para traer el alimento a Casa, esto conlleva a exponerse a una acumulación de polvo y tierra en nuestro cuerpo, a diferencia que la mujer se queda en casa, evitando así la exposición a dichos residuos contaminantes; Es por eso que el hombre tiene más vello, para hacer más espuma y poderse lavar bien. Otra pregunta que se fórmula es que, ¿porque el hombre y la mujer tienen abundante vello púbico? Bueno, es evidente que ambos necesitan una basta limpieza en sus partes íntimas.

*Concluyó esto diciendo que; como dijo Darwin sobre su teoría de la evolución, y citó: "Es solo eso, una teoría" así mismo lo antes mencionado sobre mi investigación; solo es una teoría.


(Es obvio que esto es una teoría cómica, pero si al lector le ha gustado, es libre para que que me postulen como candidato, en los premios Nobel del siguiente año, si así lo desean)

domingo, 9 de octubre de 2016

"La muerte llevaba lápiz labial"



Hola a todos mis lectores, bienvenidos a mi blog, mi nombre es Luis Ángel Cobos, y hoy vengo a compartirles un relato de mi nuevo libro de relatos que se encuentra disponible en Amazon titulado siempre infiel. El relato se titula  "La muerte llevaba lápiz labial" espero lo disfruten, y si quieren leer mas relatos como este, les dejo el Link a mi nuevo libro.

https://www.amazon.com.mx/gp/aw/d/B01LW6EZX1/ref=mp_s_a_1_1?ie=UTF8&qid=1476049706&sr=8-1&pi=SY200_QL40&keywords=por+siempre+infiel

A continuación el relato en cuestión, disfrútenlo.

"La muerte llevaba lápiz labial"

Frank Aratore caminaba en Sunset Boulevard de los Ángeles California, con una botella de whisky en su mano, tomando un trago cada 20 segundos, llevaba puesto sus botas de piel de cocodrilo, unos Jeans azules ajustados y una chaqueta de cuero color café, su ceja derecha sangraba como un viejo auto tirando aceite, en toda su mejilla escurría  sangre. 
(Dos horas antes)
Frank Aratore se encontraba en su departamento, follaba con una puta barata que había encontrado en el "bar de Paul" era un sucio policía, había crecido en prisión hasta los 6 años de edad, su madre fue una asaltadora de bancos, la sentenciaron 50 años por matar a un vago con el que vivía en la avenida Queens, en la cárcel parió a Frank, un programa de protección a menores lo saco de la cárcel y lo llevo con una familia adoptiva, pero al cumplir la mayoría de edad, se escapó, él vivía en un departamento que parecía un asqueroso nido de ratas, a pesar de la vida que llevaba, era un gran policía, el mejor en el área de narcóticos, era un tipo rudo que no confiaba en nadie, ni en su propia sombra, había estado mucho tiempo tras el capo de la mafia italiana Tonino Taffuri, después de tanto perseguirlo lo mando a prisión a cumplir una sentencia de cadena perpetua, aquella noche celebraba su aumento de sueldo con la puta en la cama, follaba con gran estilo,  cuando de pronto la puerta de su departamento fue echada abajo a patadas por tres tipos, eran tres mafiosos enviados por Taffuri desde la cárcel. Con una automática abrieron fuego, Frank rodo de la cama con gran rapidez al suelo, luego se metió de bajo, las balas atravesaron a la puta. 
Debajo de la cama Frank se subía los pantalones que tenía debajo de las rodillas, de su bota saco un pequeño revólver y disparó sobre los pies de uno de los sujetos. El tipo cayó, una vez en el suelo, Frank lo atravesó con una bala en el ojo, su revolver solo tenía dos balas, los otros dos tipos recargaban sus armas, Frank aprovechó para salir, tomo su cenicero que estaba al lado de su cama, junto a la lámpara de noche, estrelló el cenicero en la cara del segundo sujeto, le quito el arma, y le metió dos balas en el estómago, dos tipos menos, quedaba solo uno, pero el tercer tipo con mucha agilidad y rapidez le propinó un fuerte golpe en el rostro de Frank con el mango de su pistola, la cual no alcanzó a recargar, reventando así la ceja de Frank, por lo atolondrado del golpe Frank soltó el arma, pero soportando el dolor respondió con un fuerte puñetazo, a su vez, el mafioso sacó una navaja e intentó liquidar a Frank, pero este era más astuto que él, le dio una fuerte patada en los testículos y una vez que el tipo cayó al suelo, le quitó la navaja y lo apuñaló siete veces. Después miró alrededor de la habitacion, la puta estaba muerta, los tres tipos liquidados, ¿pero cómo los matones de Taffuri lo habían encontrado, como esos tres Sujetos habían dado con él? Se preguntaba Frank,  si el jefe mafioso se podría en la cárcel y este jamás supo donde vivía, Frank tomó su chaqueta, se la puso, saco unas cuantas balas de la bolsa interior y recargo su revólver, después  salió del lugar.
Frank Aratore caminaba por el Sunset Boulevard, con una botella de whisky,  seguía pensando como Taffuri descubrió donde vivía. Frank llego al departamento de su novia Michelle, la ex amante de Taffuri, era una hermosa bailarina en un famoso strip clubs de los Ángeles, catalogada por muchos como la mejor stripper del lugar, Michelle se había enamorado perdidamente de Frank cuando él fue a buscarla al strip clubs para hacerle unas preguntas sobre Taffuri, así que ella le ayudo a encontrar la suficiente evidencia para encerrarlo. Tuvieron sexo varias veces en el departamento de Frank mientras en la suprema corte de los Ángeles se llevaba el juicio del caso Taffuri, después de que el capo fue llevado a prisión ella le dio una copia de llaves a Frank de su departamento, y así fue como empezaron una relación más formal, si se le puede decir así, porque aunque Michelle decía amar a Frank, era una relación más sexual y apasionada, que amorosa. Frank pensaba que Michelle le ayudo atrapar a Taffuri, cuando esta sospechaba que el Capo de la mafia mantenía una relación con una modelo, pero cuando se enteró de que Taffuri jamás la engaño, se mostraba arrepentida, claro, eran solo especulaciones, Michelle decía amarlo con locura. Frank abrió el departamento de su novia con su copia de llaves, en la sala tomo una blusa de Michelle y se secó la sangre de la ceja, tomo un gran trago de whisky y roció un poco en su herida, después entro hasta el cuarto de baño donde se encontraba Michelle depilándose las piernas y dándose un buen baño de burbujas. 
— ¡Frank! Amor mío, viniste. Te extrañado mucho ¿Dónde te habías metido?
— Hola nena. 
Frank se inclinó y la beso en los labios, después la tomo del cabello, le dio una fuerte bofetada y la zambulló en la bañera unos minutos, luego la dejo salir, Michelle tomo una bocanada de aire, Frank le dio otra bofetada. 
— Pero Frank, cariño, ¿porque Me pegas? 
— ¡Eres una maldita ramera, les dijiste a Taffuri donde vivía yo! 
— ¡No cariño, yo no le he dicho nada a nadie! Yo te amo. 
— ¡Cállate maldita perra! —  Frank la volvió a dar otra bofetada, pero esta vez con más fuerza, la tomo nuevamente del cabello, la saco de la bañera, le ordenó ponerse su ropa interior y una bata, luego la llevo a rastras a la sala, donde le continúo pegando.
— Habla maldita, sé que eres una chismosa, ¡fuiste a ver a tu maldito ex y le dijiste donde encontrarme!
— Claro que no, yo te amo Frank, no sé de qué me hablas.
— ¡Entraron a mi departamento e intentaron asesinarme! ¿Fuiste a ver a Taffuri? dime — la volvió abofetear dos veces seguidas. 
— ¡No cariño, de verdad que no! ¡Maldita sea, yo te amo! — Grito Michelle y rompió en llanto, Frank la observaba, Michelle lloraba a mares. Después de un rato Frank se tranquilizó.
— Esta bien nena, ya no llores, está bien. —  Frank trato de abrazarla pero ella se apartó. 
— ¡No Frank! Siempre es lo mismo,  siempre que bebes te haces ideas, crees que yo aún hablo con Taffuri o que planeo algo con él, o que quiero ayudarlo a salir de la cárcel, y siempre me pegas. 
— De acuerdo nena, tienes razón, discúlpame, ando enfadado, eufórico, vi la muerte de cerca, discúlpame nena. 
— Siempre me pegas Frank, siempre que bebes, siempre me pegas, si yo solo te amo.
— Discúlpame nena, te compensare.
— ¡No quiero nada Frank!
— Vamos nena, discúlpame, te compensare,  vamos a irnos de vacaciones a una playa de México, solos tú y yo, haremos el amor hasta el amanecer, nos bañaremos en el mar, he ¿Qué te parece? ¿Te gusta la idea?
Michelle se quedó callada un rato, después empezó a sonreír, hecho su cabello con su mano hacia tras y dijo:
— ¿De verdad Frank? ¿De verdad iremos a México tú y yo? 
— Por su puesto nena, solo nosotros dos.
— Eso es genial, te amo mucho y no te miento Frank, yo no sé cómo esos tres sujetos entraron en tu Casa. — Frank la miro fijamente, después le dijo  — olvídalo nena.
Michelle abrazo a Frank, y ambos empezaron a besarse apasionadamente, y ella empezó a desabrocharle la camisa, le beso el pecho e intento quitarle el cinturón, pero Frank se apartó un poco y le dijo con voz suave 
— No estoy aun de humor,  y estoy algo cansado para hacerlo, mejor porque no bailas para mí, anda, muéstrame uno de esos bailes sensuales que te salen tan bien.
— muy bien cariño, bailare para ti.
Michelle encendió el estéreo y empezó a sonar una música muy sensual, ella empezó a bailar, puso sus manos en su cuello y empezó a recorrer todo su cuerpo, se quitó la bata y quedo en ropa interior, apretó sus senos, luego empezó a gatear en dirección a Frank el cual estaba en el sofá observándola y tomando whisky,  ella empezó a mover sus caderas con rapidez, después con lentitud. Bailaba de una manera muy erótica, mordió su labio inferior y acercó sus senos a Frank, luego se sentó encima de su miembro y empezó a moverse hasta sentir la erección de Frank, después Michelle se volvió dándole la espalda, pero aún continuaba sentada en él, moviéndose con suavidad. Después se paró y fue hacia la pared, como una niña mala castigada, mirando la pared, dando la espalda a Frank movía su muy bien formado trasero, Frank se levantó y camino lentamente hacia ella, empezó a oler su cabello — oh nena eres tan sexy — le susurro Frank al oído, ella aun bailaba con gran sensualidad, se empezó a desabrochar su brasier, Frank dio un paso atrás y le voló los sesos a Michelle con un disparo de su revólver, la blanca pared se manchó de sangre y cerebro, y en el suelo cayeron pedazos de cráneo, y el cuerpo de Michelle cayó como un tronco sobre la Alfombra,  la cual pronto se empapó de sangre. Frank guardó su revólver en su funda, saco un cigarrillo, lo puso en sus labios y lo encendió, exhalaba e inhalaba, mirando el cuerpo sin vida de Michelle, después dijo:
— Jamás te dije cuántos fueron, ¡maldita perra!



Si te gusto este relato comenta 


viernes, 9 de septiembre de 2016

Como encontrar un buen libro

Quien tiene un buen libro tiene un tesoro. Leer es una de las cosas más maravillosas que existen, aunque no siempre es fácilescoger la próxima lectura. Buscar un nuevo libro que leer puede suponer una experiencia divertida, gracias a la búsqueda, el descubrimiento y la adquisición, pero a veces tiene un punto frustrante. Estamos hablando de esos días en los que realmente no sabes qué leer. Para esos momentos, en unComo.com te damos unos cuantos trucos sobre cómo elegir un buen libro.


1
Lo primero es decidir qué quieres leer. ¿Estás buscando un best seller con el que pasar un buen rato entretenido? ¿Quieres una lectura de calidad que sea edificante intelectualmente? ¿Te has decidido por la novela o por un ensayo? Cuando lo tengas claro, puedes pasar al paso siguiente de la elección del libro.

2
Los clásicos son prácticamente una garantía a la hora de elegir un buen libro. Ten en cuenta que clásicos no son solo los libros –más bien aburridos– que leías en el colegio o que estudiabas en clase de literatura. Los autores de principios del siglo XX ya son considerados clásicos.

3
Una buena opción es preguntar a un buen amigo. Nadie te conoce mejor que tus amigos y si estos son lectores seguramente sepan recomendarte algo que encaje contigo. Si aprovechas una visita a su casa, posiblemente vuelvas con un montón de buenos libros en préstamo.

Para quienes aman Internet sobre todas las cosas, hay soluciones sobrecómo elegir un buen libro en la red. Puedes comprobar las listas de los más vendidos de las tiendas online o bien puedes recurrir a los blogs y a las webs especializadas en literatura. Sus críticas y sus recomendaciones te servirán de guía para encontrar una buena lectura.

Hoy en día los libros de ficción como el señor de los anillos, Harry Potter, son los libros de moda, pero empiezan hacer un cliché, y varios autores tratan de escribir libros parecidos a los antes mencionados. Pero hace falta encontrar de nuevo el camino a la buena literatura, historias que ha cualquier persona pueden vivir, historias que hagan volar la imaginación. Hoy les traigo un excelente libro de relatos cortos. Si ya extrañaban los relatos cortos aquí les traigo eso.



Para amantes de la literatura, hoy les traigo este increíble libro de relatos cortos, disponible en Amazon. 

"Por siempre infiel" es un relato que demuestra que la hipocresía y la mentira van de la mano, un relato acompañado de otros relatos, escritos entre ataques de delirium tremens , orgías y fantasías alcohólicas, utilizando el crudo lenguaje de la calle. "La muerte llevaba lápiz labial" "Amor Taurino" "Una maldita noche en el infierno" y otros excelentes relatos cortos son los que encontrarás en este libro donde campea la imaginación. El autor continúa con la tradición de escritores fantásticos, como Ernest Hemingway hasta el propio Kafka, con un estilo único, dándole un sello personal, demostrando en cada texto la esencia de la narración. Un libro contemporáneo, al gusto de estos tiempos cibernéticos y futuristas, y a su vez rescatando la literatura pérdida. 

Les dejo los enlaces donde pueden encontrar este buen libro.
https://www.amazon.com.mx/gp/aw/d/B01LW6EZX1/ref=mp_s_a_1_1?ie=UTF8&qid=1473383288&sr=8-1&pi=SY200_QL40&keywords=por+siempre+infiel





viernes, 5 de agosto de 2016

"Un fotógrafo loco de amor"

Autor: Luis Angel Cobos



Santiago era un fotógrafo de bodas, muy profesional, un tipo alto y moreno, con la mirada de un león cansado, pero tenía ojo para tomar las mejores fotos,  su estudio se encontraba en la bella ciudad de Madrid. Un día a su estudio llego un distinguido caballero escoltado por guarda espaldas, portaba un buen traje, parecía estar forrado de billetes.
— Disculpe caballero, busco al señor Santiago — dijo el hombre 
— pues yo soy Santiago, a sus órdenes.
— ¿es usted Santiago el reconocido fotógrafo? 
— así es señor.
— es muy joven, me imaginaba a un hombre... Más maduro. 
— pues yo soy Santiago, ¿en qué le puedo servir?
— mire, mi hija está por casarse la semana entrante y queremos un buen fotógrafo, quiero documentar absolutamente todo, y bueno, me han dicho que usted cuenta con un inigualable talento, que es el mejor fotógrafo de toda España. 
— muchas gracias, dígame la dirección y yo estaré ahí.

El hombre le apuntaba la dirección a Santiago y este a su vez le mostraba fotografías de sus antiguos trabajos, el hombre quedo complacido, las fotografías eran de excelente calidad. En ese preciso  momento una joven de aproximadamente unos 23 años de edad,  de hermosa apariencia, alta y delgada, entraba al estudio y dirigiéndose al señor con el que platicaba Santiago dijo;
— papa ¿si encontraste al fotógrafo?
— si hija, este joven que ves aquí, será el que tomará las fotos en la boda

No se puede explicar a detalle lo que sintió Santiago al ver a esta hermosa jovencita, el corazón le latía a mil por hora, fue amor a primera vista amigos míos. Ella le sonrío tiernamente a Santiago y le estrecho la mano. Después de haberle dado la dirección, el hombre se presentó, su nombre era Antonio de la vega. Se estrecharon la mano y don Antonio se marchó junto con su hija, la cual se llamaba Renata. 

Por fin llego la noche y con esta, la hora de salida, Santiago cerraba su negocio, decidió ir a tomar una copa a un bar cerca de la plaza, al estar ahí miró de lejos a Renata, esa hermosa mujer que hacía suspirar al buen Santiago, ella lo alcanzo a ver, así que se acercó a saludarlo.
— hola señor Santiago ¿puedo sentarme?
— hola señorita de la vega, por favor, adelante, siéntese.
— hemos escuchado maravillas de usted, dicen que tiene un gran ojo para la fotografía.
— A muchas gracias, yo sé que usted señorita, quedará muy complacida con las fotos.
— no lo dudo, pero pues no es de mi interés — respondió Renata.
— ¿Cómo dice? Me hace creer que no le entusiasma la boda. 
— no me opongo, pero tampoco meda tanta alegría, el amor es el amor, y a veces lo siega a uno.

Santiago se impresiono mucho, era la primera vez que veía a una novia que no le entusiasmaba su propia boda. — ¿Entonces porque se casa? — Se preguntaba Santiago, Renata le pidió al mesero una botella de vodka y dos vasos, el mesero trajo inmediatamente su orden, Renata y Santiago empezaron a tomar, tomaron hasta llegada la media noche, después que el bar hubo cerrado, se dirigieron al departamento de Santiago y mantuvieron relaciones sexuales hasta el amanecer. Al día siguiente Santiago amaneció solo en su cama, ya que Renata se había marchado temprano, dejándole una nota cerca de la lámpara de noche, la nota decía

“gracias por la velada, me la pase increíble”

Después de esa noche, y de haber leído esa nota, Santiago empezó hacerse unas preguntas, ¿Acaso fui yo su despedida de soltera? ¿Habré sido su última travesura de Renata? ¿O acaso también se enamoró de mi a primera vista?, Santiago no podía explicarse lo sucedido, lo que si era un hecho, es que se había enamorado perdidamente de Renata, al grado de que impediría la boda. 

Llego el Día de la boda, Santiago llego junto con todo su equipo de fotografía, también tenía un plan — en un momento de distracción hablaré con Renata de lo sucedido, le diré que la amo y que se escape conmigo — pensaba Santiago, la iglesia donde se celebraría la boda ya estaba llena de invitados, el sacerdote, los padrinos y el novio ya habían tomado su lugar, la novia esperaba en una habitación de la iglesia, Santiago se enteró dónde estaba y fue corriendo a buscarla, abrió la puerta de la habitación y ahí estaba ella, él se acercó rápidamente hasta la novia, la tomo de los brazos y le dijo — No te puedes casar, porque yo te amo — ¿pero qué te pasa? ¿Quién eres tú para decirme algo así? — Respondió la hermosa novia, en ese momento tocaban a la puerta la cual Santiago había atrancado con una silla — ¡ya es hora! Abre la puerta — decía una mujer del otro lado, Santiago se apresuró y dijo a la hermosa novia

 — ¡No te puedes casar! Te amo, no sé porque no reaccionas ¿Acaso lo de ayer no significó nada para ti? 
— ¿de qué hablas? Entre usted y yo no ha pasado nada, ¿Esta borracho?
Pronto llegó el novio y el padre de la novia, que a su tardanza fueron a ver qué pasaba — ¡abre la puerta! — decían el padre y el novio.

— No tenemos tiempo amor mío — dijo Santiago, tomo a la novia y se la echo al hombro, pero ella empezó a forcejear para librarse de él, el padre y el novio al escuchar el ruido y los gritos de la chica que decía — ¡déjame maldito loco! — Tranquila Renata — respondía Santiago, tanto era el forcejeo que ambos cayeron al suelo, el novio tumbó la puerta de una patada al escuchar los gritos de su amada, — pero ¿Qué pasa aquí? Suelte usted a mi hija maldito hijo de perra ¡Es usted un depravado! — le ordenó el padre a Santiago, al ver a este en medio de las piernas de su hija y tirados en el suelo, lo que no sabían, era que habían quedado en esa posición sin querer, al caerse por el forcejeo.

  Ambos se levantaron,  el padre y el novio exigían una explicación, Santiago dijo dirigiéndose al novio — Lo siento amigo, pero la señorita de la vega y yo nos amamos, ayer tuvimos sexo, ¡mucho sexo!
— ¿qué te pasa maldito loco? Eso no es cierto, no le creas mi amor, yo jamás lo he visto en toda mi vida
— ¿ahora me niegas? Y ayer me decías que yo era tu Zeus 
— ¡cállate maldito loco! No es cierto lo que dices. — respondió ella. 
– no me niegues – dijo Santiago y le dio un beso en los labios. Ella se separa de el y le dio una fuerte bofetada.
– ¿pero qué te pasa? ¿Por qué me pegas?
 – Por atrevido maldito loco – respondió ella.
 – Pues vaya que tienes la manita pesada, tan delicada que te veías – dijo Santiago.
El novio se arrojó sobre Santiago – maldito hijo de puta, te matare.
— ¡ya basta! Es suficiente — respondió el padre —señor Santiago, es usted un maldito depravado, un cochino y sucio depravado, y pensar que me lo recomendaron mucho, no es más que un depravado sexual y un loco, ninguna hija mía se acostaría con alguien como usted, maldito loco, salga de aquí, antes que llame a la policía.

El novio le hablo a los guarda espaldas de don Antonio y sacaron a Santiago hasta el estacionamiento en medio de jalones y golpes, lo aventaron fuertemente sobre el pavimento, después de haberse marchado los guaruras, Santiago se levantó todo adolorido — solo fui un juego para ella — pensó Santiago, en eso escuchó una voz, — ¿qué haces aquí? Deberías estar adentro tomando fotos — era Renata, Santiago  volteo a verla.
— ¿estás loca o qué? Allá dentro me negaste, me echaron a patadas y ahora aquí afuera ya me conoces.
 — ¿pero de que hablas? — preguntó Renata 
— de que me negaste ¿y porque te has quitado el vestido?
— ¿qué vestido? ¿De qué hablas Santiago? Yo acabo de llegar,  se me hizo tarde. 
— pues tu vestido de novia.
— ¿vestido de novia? Si yo no me voy a casar, se casara mi hermana maría, seguro ya la consiste, ella y yo somos gemelas, veo que me confundiste, pensaste que yo me casaría, que tonto, vamos entremos.
— ¿Qué dices? ¿Tu gemela has dicho? ¿Tú hermana gemela?  Bueno eso explicaría muchas cosas — dijo Santiago, después de unos segundos medito y dijo — ¡oh mierda! ¿Pero que hice?
— ¿qué pasa Santiago? 
Santiago la tomo de la mano y se encaminó con ella a la iglesia mientras decía — vamos adentro Renata, ¡que imbécil fui!, ahora habrá mucho que explicar.




viernes, 15 de julio de 2016

"El Hombre Perfecto"

Autor: Luis Angel Cobos 




La ciencia a tratado por todos lo medios de entrar en la mente de la mujer, saber como piensa, pero la verdad saber lo que las mujeres quieren o desean, es algo complicado, como a la hora de buscar un hombre. Muchas mujeres han dicho que el hombre perfecto debe tener dinero, ser  amoroso, detallista, romántico, fiel, que sepa escuchar,  y claro, tener buen físico. Estas discusiones se tienen a diario en la vida cotidiana, como nuestras tres amigas que se encuentran desayunando en un café de Manhattan Julia, Cristina y Rebeca. 

(Cristina) — ¿pero que dices rebeca? ¿Qué un hombre sin nalgas no es un hombre de verdad? 

(Rebeca) — por su puesto, un hombre tiene que tener trasero y unos buenos pectorales y claro, una cartera muy gorda.

(Cristina) — No estoy de acuerdo, no importa el físico mientras sea detallista y muy romántico.

(Rebeca) — ¿quieres decir que soportarías a un hombre gordo encima de ti, mientras te diga palabras bonitas al oído mientras te lo hace? No me lo creo, jajaja. 

(Julia) — No creo que exista el hombre perfecto 

(Rebeca) — oh querida Julia, no porque el último que tuvieras te allá puesto el cuerno, quiere decir que todos son iguales.  

(Cristina) — oigan chicas, ¿Qué les parece Brian? Es muy guapo 

(Rebeca) — ¿Brian el de publicidad? Si, esta muy bien, además que tiene buen físico y por lo que se está soltero, aunque pensándolo bien, creo es gay porque no lo e visto con ninguna mujer desde que llegó a la oficina. 

(Cristina) — No lo se, no parece gay, para mi seria un buen candidato para ser nuestro hombre perfecto, hasta ahorita lleva dos palomitas de aprobación, guapo y buen físico. 

(Rebeca) — solo hay una manera de averiguarlo

(Cristina) — ¿que quieres decir? 

(Rebeca) — averigüemos si es gay, y si no lo es, veremos si es el hombre perfecto. 

(Cristina) — ha si, ¿y como piensas hacerlo? Cara de orangután 

(Rebeca) — fácil cabeza de simio, que lo haga Julia 

(Julia) — ¿que? ¿Porque yo, porque no una de ustedes? 

(Rebeca) — porque tu eres la única solterona de las tres, además necesitas salir, quedarte en casa frente al televisor comiendo helado y galletas, no es tener vida social

(Cristina) — Sí querida Julia, llevas una vida triste, más triste que el día que mi abuela no encontraba su dentadura postiza. 

(Julia) — de acuerdo, pero no se me hace correcto jugar con alguien, solo por un experimento 

(Rebeca) — No es sólo eso linda, demostraremos que ya no quedan hombres perfectos, además en una de esas, te enamoras de el y viven felices por siempre.

(Julia) — ¿pero que dices? ¿Enamorarme yo? Ahorita no estoy para esas chorradas. 

(Cristina) — bueno chicas, volvamos a la oficina, ya acabo la hora del almuerzo. 

Así que estas tres amigas regresaron al trabajo. Trabajaban como secretarias en una gran agencia de publicidad y el encargado de publicidad era Brian, su hombre experimento. Rebeca y Cristina animaron o más bien la obligaron a que le hablará a Brian mientras este sacaba unas fotocopias de unos archivos, Julia se acercó a Brian cuando este parecía tener problemas con la maquina de copiado

(Julia) — hola, ¿necesitas ayuda? 

Rebeca y Cristina miraban de lejos.

(Brian) — hola, al parecer esta cosa me esta dando problemas, creo que se atora

Julia como buena secretaria que era se acercó a la copiadora y le dio una buena patada, y la maquina siguió sacando copias normalmente

(Brian) — Vaya, creo que tenía su truco, o acaso tu ¿tienes el don? 

(Julia) — oh nada de eso, solo que conozco bien estas herramientas de trabajo, las ocupo mucho. 

(Brian) — ya veo, ¿sacaras copias? Lo puedo hacer por ti.

(Julia) — No, solo vine porque te vi en problemas. 

(Brian) - pues gracias, eres mi salvadora.

Julia se empieza a retirar, algo sonrojada ya que Brian era un hombre que impone  presencia,  Julia camina de reversa lo cual provoca que tropiece con un escritorio, dio la vuelta aturdida y tropezó con un silla y se cayó quedando su cara dentro de un cesto de basura. Brian corrió rápidamente a levantarla. 

Rebeca y Cristina seguían mirando de lejos y riéndose por la situación

(Brian) — déjame levantarte ¿estas bien? 

(Julia) — Sí estoy muy bien gracias.

(Brian)  — oye, a lo mejor suene muy atrevido pero tengo dos entradas para ver a los yankees, ¿te gusta el baseball? 

(Julia) —  claro 

(Brian) — de acuerdo, te recogeré en tu departamento a las 6,  claro si medas tu dirección

Julia le anoto su dirección a Brian y este se marchó, ella regreso con sus amigas las cuales no paraban de reír

(Rebeca) — Vaya Julia, tu si que sabes dar una buena primera impresión 

(Julia) — conseguí una cita

(Cristina) — Vaya, nuestra amiga aun tiene el encanto.

(Rebeca) — Sí, al parecer todo el helado que engulle aun no le echa a perder sus caderas. 

Esa misma tarde Julia se preparaba para ir al partido de baseball — me dijo a las 6 pero como todo hombre llegara tarde — pensaba Julia, pero exactamente 5:59 el timbre de la puerta sonaba. Fue abrir y era Brian que llegaba puntualmente como todo un caballero, Julia se sorprendió, subieron al Aston Martín de Brian, un gran auto, ya que Brian por tener un buen puesto de trabajo, contaba con muy buena estabilidad económica ¿será otro punto a su favor?

Pronto llegaron al estadio donde jugaban los yankees contra boston, era un gran juego, Brian llevaba su guante,  en eso un jugador de los yankees Reggie Jackson conectaba un fantástico home run,  la bola iba directo a Brian el cual se puso su guante corrió y dio un gran salto como si fuese un profesional y acacho la pelota, el público que se percató de la atrapada le aplaudía.

Después del juego Brian desapareció un momento, después regreso y le extendió la pelota a Julia, la cual ya venia firmada por Reggie Jackson, había conseguido que se la firmará.

(Brian) — toma, es para ti.

(Julia) — ¿para mi? Te la ganaste, consérvala, fue un home run de Reggie Jackson, en un futuro valdrá mucho dinero.

(Brian) — dicen que da buena suerte, quiero que tu la conserves, para que te de suerte

(Julia) — Vaya, es un lindo gesto, gracias Brian.

Después Brian la llevo a su casa, le abrió la puerta del auto y la acompaño hasta su puerta, se despidieron y Brian se fue. Al día siguiente Julia le platicaba todo a rebeca y a Cristina, lo puntual que fue para la cita, lo caballeroso que se comportó, y el lindo gesto de la pelota. 

Rebeca y Cristina que eran muy incrédulas se preguntaban ¿a caso aun existirán los hombres perfectos? Julia y Brian siguieron saliendo, una noche fueron al cine, la siguiente a bailar y en otra fueron a una romántica cena, después de la cena en la puerta del departamento de Julia se besaron, pero no paso a más, Brian respeto a Julia y se marchó, Brian era todo un caballero.  Pasaban excelentes momentos juntos y había buena química entre ellos, se podía ver un buen futuro entre los dos. 

Se acercaba la cena de año nuevo y como todos los años en al oficina se celebraba con un baile, Julia siempre había asistido sola, pero esta vez parecía que las cosas cambiarían,  una mañana Brian se acercó a Julia y le dio una pequeña caja, Julia la abrió y se encontró que eran unos hermoso pendientes. 

(Julia) — están hermoso, pero ¿porque?

(Brian) — pues hace dos semanas que te conocí, hoy es cena de fin de año y quiero llevarte a casa porque quiero que conozcas 

En eso estaban cuando fueron interrumpidos por rebeca y Cristina

(Rebeca) — hola Brian, ¿asistirás esta noche al baile de la oficina? Supongo que ya invitaste a nuestra amiga Julia.

(Brian) — No asistiré, yo venia a ver a Julia para 

(Cristina) — ¿pero porque no asistirás? ¿Dejaras plantada a nuestra amiga?

A lo mejor fueron las palabras de sus amigas, pero Julia también empezó a ponerse testaruda y a enfadarse que Brian no quisiera asistir al baile de fin de año de la oficina, siempre ella asistía sola. Entre las tres hablando al mismo tiempo y sin parar, Brian se despidió de ellas y se retiró, diciéndoles  que tiene un compromiso más importante al cual asistir.

Rebeca y Cristina se sintieron indignadas  por su amiga y le metieron en la cabeza a Julia que Brian era solamente un hombre del montón.

(Rebeca) — te apuesto que tiene a otra y se verá con ella, y ya saben después de las 12 campanadas darle un gran beso de amor

Estas palabras molestaron a Julia, las tres planearon en seguir a Brian después del trabajo, las tres aguardaban en el coche de rebeca,  Brian salió después, subió a su auto y se marchaba, las tres amigas y van detrás de él. Brian se detuvo en una tienda de regalos, minutos después salió con una caja enorme y un moño gigantesco.

(Rebeca) — Mira Julia, un regalo y en envoltura rosa, no cabe duda que es para su amante. 

Llegaron al departamento de Brian, ellas seguía a la expectativa de lo que pasaba, después de que Brian entro a su departamento, minutos después salía una mujer como de 20 años de edad — seguro es su amante — dijo Cristina, después las tres se acercaron al departamento de Brian, pegaron sus oídos a la puerta, se escuchaban risas — de seguro tiene otra — dijo rebeca — ahorita lo descubriremos, y le enseñaremos que con nuestra amiga no se juega — las tres empujaron fuerte la puerta y lograron entrar.

(Rebeca) — ¡te descubrimos maldito cabronazo!

Pero al entrar las tres se encontraron con una distinta situación —¿ quienes son ellas papa? — si, Brian era un padre soltero, y la que hablaba era su pequeña hija de 6 años llamada Valery.  Rebeca, Cristina y Julia, no sabían donde meter la cabeza.

(Brian) — ¿porque irrumpen así en mi casa? 

(Cristina) — Lo sentimos, pensamos que estabas con otra mujer y bueno.

(Brian) — mujer? Julia ¿tu qué me dices?

(Rebeca) — pero que dices de la mujer que acaba de salir ¿Quién es? Seguro esa si es tu amante

(Valery) — es Alicia mi niñera 

(Rebeca) — ya me calle. 

(Julia) — Brian,  yo,  lo siento lo que pasa, es que tu no querías ir al baile y ¿porque no me dijiste que tenias una hija? 

(Brian) — pensaba presentártela  pero no me dejaban hablar

(Valery) — papa ¿ella es la mujer de la que me hablabas? Habías dicho que era encantadora, esta loca igual que sus amigas

(Cristina) — pero que encantadora criatura 

(Brian) — Valery por favor.

(Rebeca) — una padre tierno, vaya al parecer  el experimento demostró que aún quedan buenos hombres

(Julia) — cállate rebeca 

(Brian) — ¿de que experimento hablan?

(Rebeca) — pues solo queríamos saber si quedaban hombres buenos, así que le dijimos a Julia que te sedujera 

(Cristina) — rebeca, ¡ya cállate de una buena vez! 

(Brian) — ¿es cierto esto Julia? ¿Solo era un experimento para ti?

(Julia) — bueno, yo, Brian.

Julia no tenía palabras,  estaba muy avergonzada, Brian les pidió que se fueran de su departamento. Las tres salieron sin tener que decirse entre ellas.

Al día siguiente Brian pidió su renuncia, pero en el estacionamiento Julia lo alcanzo

(Julia) — Brian, perdóname, yo no quería que esto pasara, jamás fue mi intención lastimarte

(Brian) — No te preocupes Julia, olvidaré esto muy pronto, mi prioridad es Valery y nadie mas, cuídate mucho, adiós Julia.

Brian se fue para siempre de la vida de Julia. Una mañana se encontraban las tres amigas en el café de costumbre

(Rebeca) — Vaya, nos salió el tiro por la culata,  que divertido, quedamos como estúpidas frente a él

(Cristina) — Yo quería que viniera un tsunami y me ahogara en ese momento. 

(Rebeca) — Lo bueno que no te enamoraste de el Julia, si no ahorita estarías destrozada 

Se produjo un silencio total, lo cual solo podía decir una solo cosa

(Rebeca) — ¿te enamoraste de Brian?

(Julia) — perdidamente, como una loca. Le amo y ahora lo perdí.

Cristina y Rebeca se quedaron sin palabras, una semana más tarde, Julia acepto tener una cita obligada por sus amigas con un tipo de la oficina llamado Raúl, Julia esperaba en su departamento a Raúl, este ya se había retrasado casi 40 minutos, después sonó el timbre, Julia abrió la puerta, era Raúl. 

(Raúl) — la siento nena, no quise llegar tarde, estaba con unos amigos tomándome una cervezas, no te enfades, ya sabes  no existen hombres perfectos.

Julia no dijo nada, solo se quedó pensando y recordando.


martes, 12 de julio de 2016

"Un beso en París"


Autor: Luis Angel Cobos 





Coraline era una linda enfermera que trabajaba en el hospital General de Atlanta City, era una mujer joven, estaba por cumplir los 24 años de edad, amaba su profesión en todos los sentidos, desde niña siempre le había gustado cuidar de los demás. A veces le gustaba hacer doble turno en el hospital, era una mujer dedicada a su profesión que a su vez era su pasión.

Un día al comenzar su turno, acepto cubrir a una compañera en el área de urgencias. Era un hermoso y tranquilo domingo, pero casi al medio día llegaba una ambulancia, ella corrió a la entrada, le preguntó a los paramédicos la situación

— señor de 44 años de edad, sufrió un paro cardíaco, esta  muy débil.

Lo metieron de inmediato a urgencias, el doctor llego rápidamente y lograron estabilizarlo, después fue llevado a la sala de observación.  El nombre del paciente era Joe Lemoine,  recién llegado de Francia.  Horas más tarde Coraline fue a su cama para ver como seguía, pero se encontró con la sorpresa que el paciente ¡no estaba!

— ¿a donde fue el paciente?
Le pregunto Coraline al encargado de limpieza que ahí se encontraba

— salió al Patio, dijo que necesitaba tomar aire fresco.

Coraline rápidamente salió al Patio y encontró al paciente fumando

— ¿pero que cree que hace al fumar después de un paro cardíaco?

— ¿pardon? ¿Me habla a mi?  

— así es señor Lemoine, es al único que veo fumando aquí afuera, me habían dicho que había salido a tomar el aire fresco.

— bueno, es que yo le llamo aire fresco a fumar un cigarrillo.

—  señor Lemoine, deje de hacerlo, ya que el tabaquismo aumenta a más del doble la probabilidad de padecer una cardiopatía.

— ¿cardiopatía por fumar? No me haga reír mademoiselle, una cardiopatía por fumar, que bromista es usted.

— Yo ¡jamás bromeó en mi trabajo señor Lemoine!

— ¿le han dicho que su voz es algo irritante señorita? Además ya paso de los 40, ya voy de salida de este mundo ¿Qué importa el modo en el que pase?

El señor Lemoine,  parecía no interesarle mucho la vida, fumaba y tomaba demasiado, mucho para su edad, no era la primera vez que terminaba en un hospital, era como si buscará la autodestrucción. Pero coraline insistió.

— señor Lemoine, por favor.

— esta bien, solo por esos lindos labios que tiene lo haré

Coraline se sonroja por el comentario.

Joe Lemoine tiro su cigarrillo y lo apagó en el suelo, después fue a su cama en compañía de coraline. Algo que había empezado con una pequeña platica acalorada sobre tabaquismo, horas más tarde se volvió en una amistad, Joe le platicaba a coraline que era escritor y que había venido América a dar una conferencia en la universidad de Atlanta, el le regalo un libro el cual coraline le leía a Joe durante su estancia en el hospital. Después de unos días Joe era dado de alta, pero le prometió a coraline que pasaría a visitarla a diario.

Algo que no hizo durante unas semanas, un día cuando coraline salía de trabajar, en el estacionamiento, la esperaba el caballero francés

— Bonne nuit señorita coraline

— es usted, pensé que ya había vuelto a París

— ¿sin verla de nuevo? Quería invitarla a cenar antes de marcharme.

Coraline acepto, Joe había reservado una mesa en un famoso restaurant francés de la ciudad, una mesa apartada en un balcón, con una bella vista de la noche. Después de haber cenado, Joe le encargo al mesero una botella de su mejor champán, después alzó su mano e hizo una seña a un violinista que llego a tocar "la vie en rose"

— Vaya ¿así son todos los franceses cuando cenan con cualquier persona? Aunque no lo creo de usted señor Lemoine,  he leído sus libros y no son libros de amor y nunca acaban en final feliz.

— No me hables de usted, llámame Joe ¿y  que dices? Tu no eres cualquier persona, me salvaste la vida.

— Yo no le salve la vida, quiero decir, yo no te salve la vida Joe, solo asistí al doctor y después te cuide.

— el mejor cuidado que halla recibido en mi vida, además esto no sólo es una cena cualquiera, si no que quiero contratarte

— ¿contratarme?

— Sí, por lo que me pasó, necesito cuidados, quiero que vengas conmigo a París, te pagaré bien, muy bien, no me respondas ahorita, piénsalo, mañana paso al hospital por tu respuesta. Ahora solo disfrutemos la velada.

Al día siguiente el señor Lemoine paso al hospital, tal y como había dicho, coraline pensó toda la noche y acepto trabajar con el señor Lemoine, siempre había querido conocer Francia. Un día después ambos volaban rumbo a París, conocida por muchos como la ciudad del amor.

 Al llegar a París Coraline se instaló en el departamento de Joe, que era muy espacioso, dos días después Joe organizó una fiesta en su departamento y presentó a coraline entre sus amistades. Coraline se dio cuenta que Joe Lemoine era un soltero muy cotizado entre las mujeres y muy estimado por los hombres,  Joe había estado casado 4 veces, y no creía en nada, más que en sus libros, el juego y el alcohol. A las amistades de Joe, coraline les pareció una mujer muy hermosa, ¿a caso ella será la mujer que derrita el frío corazón de Joe? Se preguntaban todos.

Joe era muy inteligente y de buen sentido del humor, hacia reír mucho a coraline, pasaban grandes tardes juntos, leyendo, yendo a teatros, su departamento se lleno de alegría, parecían una pareja de enamorados, Joe le compraba a coraline hermosos vestidos, había mucha química entre ellos, todo lo hacían juntos, aunque a veces había noches malas, por el alcoholismo de Joe, coraline lo cuidaba, una noche coraline le dio primeros auxilios, para evitar un posible nuevo ataque cardíaco, pero a pesar de eso, todo iba de maravilla.

Así paso un año de felicidad, fue una relación de respeto entre jefe y empleada, entre enfermera y paciente. Pero entre ellos se veía una atracción que no podían ocultar, y que muchos ya se habían dado cuenta. Algo que a todos los amigos de Joe les parecía bueno, porque sabían que Joe después de su último divorcio era un hombre muy solitario y con poca vida social. A lado de Joe, coraline conoció los más bellos lugares de París, la torre eiffel, el café fleur,  y el museo louvre. Joe era un hombre muy culto, un escritor muy talentoso, aunque a veces parecía que le gustaba el dolor y el sufrimiento, a causa de sus fracasos matrimoniales, no creía ya en el amor, por eso sus libros nunca acababan en final feliz. Pero cuando estaba a lado de coraline, parecía un hombre distinto, se podía ver de nuevo el brillo en sus ojos, las ganas de vivir. Coraline también era feliz a lado de el, le parecía un hombre muy interesante. Y aquella antigua ciudad de París,  llamada la ciudad del amor, hizo lo suyo.

Después de mucho tiempo juntos, Coraline acepto para si misma sentirse atraída por el, no sabía si era lo enigmática de esa ciudad, pero solo quería besar a Joe, algo que hizo una noche de navidad en la plaza Saint germain, bajo las luces de los faroles y copos de nieve que caían sobre ellos, Joe respondió al beso de coraline, regresaron al departamento donde hicieron el amor como dos recién casados, y coraline conoció la experiencia de Joe en la cama, y Joe a su vez descubrió la belleza de coraline. La belleza de la flor de la juventud.

Días después, una noche paseando por las iluminadas calles de París, coraline abrazo a joe, le rodeo el cuello con sus brazos, le miró a los ojos y le dijo

— te amo Joe

Pero Joe la apartó fríamente de el.

— ¿pero que dices? — preguntó Joe a coraline

— estoy enamorada de ti.

— No, no digas eso, eso no puede ser

— ¿a qué viene eso? ¿Cómo que no puedo estar enamorada de ti?

— pues porque nuestra diferencia de edad es muy notable

— pero a mi no me importa la edad, yo te amo Joe

— No coraline, ahorita no te importa, pero con el tiempo te importará, conocerás alguien más joven que yo y entonces me dejaras, solo estas confundía.

— No es así, no estoy confundida.

— Lo siento coraline, esto no puede ser.

— ¿y que hay con lo que hemos pasado, las noches juntos?

— la hemos pasado bien coraline, Podemos tener una relación libre, seguirnos acostando juntos, pero nada más.

Coraline le da una cachetada a Joe y se marcha corriendo y llorando, al parecer todo se derrumbaba,  y nuevamente Joe perdía a otra mujer, aunque para Joe coraline era distinta y mejor que las demás con las que se había casado, pero el miedo de Joe a sufrir otra vez era más grande, era una lastima que eso pasara.

cuando Joe llega a su departamento se da cuenta que las cosas de coraline no están en el armario, había sacado toda su ropa, Joe recorre todo su departamento, empieza a tener miedo y sentirse solo — ¡coraline! ¡Coraline! — gritaba Joe con desesperación, se sentó en su cama a pensar, encontró una nota sobre la almohada, era de coraline, en ella le dice que se regresa América.

Joe empezó a sentir un malestar en el corazón, empezó a sentir en su  departamento un vacío, donde antes había alegría. Lo medito, y se dio cuenta de la estupidez que había cometido, que por primera vez después de mucho tiempo era feliz — ¿que hice? Oh coraline — se dijo Joe, salió corriendo a la calle, tomo un taxi y le dijo al chófer que se dirigiera al aeropuerto.

En el aeropuerto, Coraline esperaba su vuelo, mientras fumaba un cigarrillo, algo inusual en ella, que no era fumadora, quizá lo aprendió de Joe, a lo mejor era para calmar la tristeza, pero una voz a lado suyo le dijo

— deja de hacerlo, ya que el tabaquismo aumenta a más del doble la probabilidad de padecer una cardiopatía.

Era Joe

— ¿que haces aquí? — preguntó coraline
A lo cual el respondió

— te amo, te e amado desde que te conocí pero no lo quería aceptar, pero al sentir que te ibas,  tuve miedo, miedo de no volverte a ver, miedo de no tenerte en mi vida,  eres todo para mi.

— oh Joe — dijo coraline con ojos apunto de querer llorar, Joe prosiguió diciendo

— no quiero perderte coraline, soy escritor, siempre vivo en la fantasía, ya no quiero que mi vida sea solo fantasía, quiero vivir en la realidad, y mi realidad eres tu, quiero que el libro de mi vida acabe en final feliz, y ese final feliz solo lo lograre si te quedas a mi lado,  ¿Qué dices?

Coraline corrió y abrazo fuertemente a Joe y lo beso, lo beso como si no fuera a besar nunca más en su vida y después de eso se marcharon juntos, para vivir su final feliz, para vivir su bello romance bajo el cielo de París.







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sábado, 9 de julio de 2016

" La cómica aventura de charlie"






Charlie era  un joven de Brooklyn de 20 años de edad que estaba enamorado de su maestra de literatura, la señorita White,  era una mujer bella y muy sexy, con hermosas piernas, las cuales las  hacia relucir todos los días con las minifaldas que se ponía, entre los alumnos se contaba la leyenda que a la maestra le gustaba acostarse con jovencitos flacos, algo bueno para Charlie que era de esquelética figura, y así fue, la maestra se sintió atraída por Charlie,  un día la señorita White invito a Charlie a su departamento en la avenida Columbus en Manhattan, Charlie llego al edificio, la señorita White vivía en un departamento del sexto piso, cuando Charlie llego, la maestra le abrió la puerta y lo hizo entrar deprisa al departamento, la señorita White vestía un Sexy Baby Doll Vestido Con Hilo Y Ligueros más unas medias, Charlie sentía que se le iba la respiración, la maestra le sirvió una copa de champán, y antes que Charlie se pudiera tomar la Copa, la maestra ya lo estaba desvistiendo, era un sueño erotico echo realidad para Charlie, la gran fantasía de cualquier alumno, ambos estaban desnudos en la cama apunto de fornicar, cuando se escuchó que abrían la puerta

— amor, ya llegue

— oh por dios! Es mi marido, rápido tienes que salir de aquí — le dijo la señorita White a Charlie

Pero era un departamento cerrado, solo había una puerta de salida

— vamos, por la venta, sal por la ventana

— ¿Por la ventana? ¿Esta usted loca? Estamos en el sexto piso, me mataría si salgo por la ventana - respondió Charlie muy nervioso y asustado

— sal por la ventana te digo, afuera hay un bordo para que te pares, solo espera un momento, yo me llevare a mi marido a dar una vuelta, luego entras y te vas.

La señorita White empujaba a Charlie hacia la ventana, así que no le quedó a este más que obedecer, salió por la ventana, salió tan deprisa que no le dio tiempo ni de ponerse sus bóxer,  el esposo entro a la recamara, pero la señorita White fue muy rápida para vestirse, le dijo a su marido que tenía hambre y que la llevará a comer a un restaurant, como el marido no sospechaba nada, acepto llevarla al restaurant, Charlie esperaba afuera tapándose sus genitales con sus manos y tratando de no caer, solo estaba parado en un angosto borde de concreto mirando sigilosamente por la ventana, después que hubo visto que la pareja salía del departamento, trato de abrir la ventana, pero esta estaba cerrada, por los nervios la señorita White le había puesto seguro — oh mierda — dijo Charlie al percatarse que se había quedado afuera,  eran las 6 de la tarde así que aún era de día, Charlie trataba desesperadamente de abrir la ventana, pero sin resultado alguno — en que lio me vine a meter, mierda, mierda, que me JODAN por imbécil — se decía Charlie a si mismo, en eso estaba cuando escucho un grito

— ¡Oh santo cielo! Ese chico se va suicidar
el grito era de una señora que pasaba caminando por ahí y la cago una paloma,  al voltear hacia arriba,  vio a Charlie, pensando que era un suicida, con el grito llamo la atención de todos los transeúntes

— No, no, señora no me quiero suicidar, solo no puedo entrar — dijo Charlie
Pero la señora no alcanzaba escucharlo y seguía gritando — alguien haga algo, ese joven se quiere quitar la vida

No tardo mucho para que el tráfico se detuviera, todas las personas querían saber lo que estaba pasando, la gente ya estaba reunida al pie del edificio contemplando a Charlie desnudo, unos minutos después llegaba la policía — mierda, lo que me faltaba — pensaba Charlie

Pronto la policía le hablaba a Charlie mediante el alta voz — hijo, baja de ahí, no te hagas daño, el suicidio no es la mejor solución

— oh no señor, no me quiero suicidar, me quede afuera y estoy tratando de entrar — les gritaba Charlie, pero no le podían escuchar por el ruido de los murmullos de la gente y por la sirena de los bomberos que se acercaba a gran velocidad, y se estacionaba cerca del edificio.

El capitán de los bomberos le pregunto al oficial de policía cual era la situación — tenemos a un suicida desnudo, estamos tratando de calmar el asunto — dijo el policía,  el bombero tomo el alta voz y dijo — vamos muchacho baja de ahí — la noche casi llegaba y Charlie trataba de abrir la ventana pero no podía, empezó a golpear la ventana para romperla pero el vidrio era muy grueso

— ahora golpea la ventana por la impotencia de no querer seguir viviendo, pobre muchacho — le dijo el bombero al policía, en ese momento un helicóptero de noticias hacia su aparición, sobrevolaba el lugar, haciendo una trasmisión en vivo para los noticieros vespertinos

— estamos trasmitiendo desde la avenida Columbus, donde vemos a un joven en las afueras de un edificio queriéndose quitar la vida

— oh tiene que ser una broma — decía Charlie desesperado

El helicóptero sobrevoló a unos 3 metros  cerca de Charlie para tratar de obtener unas palabras de el, y empezó a decirle

— hola muchacho, ¿Cómo te llamas?

— me llamo Charlie.

— hola Charlie, estas en televisión nacional, dinos Charlie ¿porque te quieres suicidar?

— No, usted se equivoca, solo quiero que todo esto acabe

"solo quiero que todo esto acabe" como acaban de escuchar estimados televidentes,  esas fueron las palabras de este joven, ya quiere acabar con su vida de una vez por todas

— No, yo no me refería a eso — intentaba decir Charlie, pero el reportero no le escuchaba bien por el ruido de las hélices  del helicóptero,  así que el reportero prosiguió diciendo

— al parecer este joven quiere morir como dios lo trajo al mundo, quiere morir desnudo, tal y como nació, la policía y los bomberos están analizando el asunto, para ver que hacen con el suicida desnudo. No cabe duda que estamos frente a un pobre perdedor, un pobre diablo que no encontró mejor salida, solo hay que verle la cara de imbécil para saber que no pudo haber pensado mejor solución, pobre fracasado, seguiremos transmitiendo.

— he! No diga esas cosas de mi.

La noche ya había caído, hacia frío,  el helicóptero seguía trasmitiendo, abajo en la calle había unas diez mil personas reunidas y la policía alumbraba a Charlie completamente desnudo cubriéndose las pelotas, la noticia le daba la vuelta al mundo, se decía que el papa rezaba desde el Vaticano por el alma de Charlie.

— ¡Charlie! ¿Qué demonios haces ahí?

— ¿mamá eres tu?

La mamá de Charlie lo había visto por las noticias, así que rápidamente fue hasta Manhattan para estar a lado de su hijo

— ¿porque nos haces esto Charlie a tu padre y a mi? ¿Qué hemos echo para que te quieras quitar la vida tan cobardemente? Siempre supimos que eras un perdedor, pero no sabíamos hasta que punto

— No mamá, No es eso.

 — debimos a verte mandado a esa escuela militar para que te hicieran hombre.

— ya basta mamá, no sigas!

Un  Bombero se acercó a la mamá Charlie — señora ¿Por qué nunca le dio de comer a su hijo? Esta demasiado flaco

Oh no señor bombero, lo heredó de su padre, también parece un tarro de bambú, fíjese usted que mi Charlie siempre a sufrido de gases y pues mucho menos logra engordar, si se le sale todo.

— ¡mamá no cuentes más  mis intimidades!

¿Pero que dices? Si todo el mundo ya te está conociendo todo, baja de ahí

Los policías se reunieron con los bomberos — esto se pone peor, hay que actuar de una vez, este chico no entiende razones — decían entre ellos, rápidamente la policía extendió debajo de Charlie una red protectora, era sostenida por 6 policías, los bomberos sacaron sus mangueras y gritaron a Charlie — Lo siento muchacho, pero si no quieres bajar por las buenas te haremos bajar por las malas — una vez dicho esto, dispararon un fuerte chorro de agua contra Charlie, era tanta la presión que Charlie cayó,  la gente grito, pero afortunadamente cayó sobre la red protectora, una vez abajo, la policía lo sometió en el piso y lo esposaron, lo metieron a la patrulla y se lo llevaron, la gente aplaudía mientras la patrulla y los bomberos se alejaban.

Al día siguiente la noticia salía en todos los periódicos del país, venia fotografiado Charlie cayendo por el chorro de agua, enseñando los testículos a nivel nacional. Pero aún así, la señorita White  y su esposo jamás se enteraron de lo que paso. Después de esto Charlie escarmentó y  jamás se volvió a meter con ninguna mujer casada  — todo lo que había pasado por una sexy profesora — pensaba charlie, el buen Charlie se hizo famoso, aunque no de la forma que hubiera querido, hasta se hicieron playeras de el con la fotografía del periódico, donde enseñaba las bolas mientras caía. La revista Rolling Stones lo nombro el perdedor del año y siempre fue conocido como el suicida desnudo.
  

Autor: Luis Angel Cobos