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domingo, 9 de octubre de 2016

"La muerte llevaba lápiz labial"



Hola a todos mis lectores, bienvenidos a mi blog, mi nombre es Luis Ángel Cobos, y hoy vengo a compartirles un relato de mi nuevo libro de relatos que se encuentra disponible en Amazon titulado siempre infiel. El relato se titula  "La muerte llevaba lápiz labial" espero lo disfruten, y si quieren leer mas relatos como este, les dejo el Link a mi nuevo libro.

https://www.amazon.com.mx/gp/aw/d/B01LW6EZX1/ref=mp_s_a_1_1?ie=UTF8&qid=1476049706&sr=8-1&pi=SY200_QL40&keywords=por+siempre+infiel

A continuación el relato en cuestión, disfrútenlo.

"La muerte llevaba lápiz labial"

Frank Aratore caminaba en Sunset Boulevard de los Ángeles California, con una botella de whisky en su mano, tomando un trago cada 20 segundos, llevaba puesto sus botas de piel de cocodrilo, unos Jeans azules ajustados y una chaqueta de cuero color café, su ceja derecha sangraba como un viejo auto tirando aceite, en toda su mejilla escurría  sangre. 
(Dos horas antes)
Frank Aratore se encontraba en su departamento, follaba con una puta barata que había encontrado en el "bar de Paul" era un sucio policía, había crecido en prisión hasta los 6 años de edad, su madre fue una asaltadora de bancos, la sentenciaron 50 años por matar a un vago con el que vivía en la avenida Queens, en la cárcel parió a Frank, un programa de protección a menores lo saco de la cárcel y lo llevo con una familia adoptiva, pero al cumplir la mayoría de edad, se escapó, él vivía en un departamento que parecía un asqueroso nido de ratas, a pesar de la vida que llevaba, era un gran policía, el mejor en el área de narcóticos, era un tipo rudo que no confiaba en nadie, ni en su propia sombra, había estado mucho tiempo tras el capo de la mafia italiana Tonino Taffuri, después de tanto perseguirlo lo mando a prisión a cumplir una sentencia de cadena perpetua, aquella noche celebraba su aumento de sueldo con la puta en la cama, follaba con gran estilo,  cuando de pronto la puerta de su departamento fue echada abajo a patadas por tres tipos, eran tres mafiosos enviados por Taffuri desde la cárcel. Con una automática abrieron fuego, Frank rodo de la cama con gran rapidez al suelo, luego se metió de bajo, las balas atravesaron a la puta. 
Debajo de la cama Frank se subía los pantalones que tenía debajo de las rodillas, de su bota saco un pequeño revólver y disparó sobre los pies de uno de los sujetos. El tipo cayó, una vez en el suelo, Frank lo atravesó con una bala en el ojo, su revolver solo tenía dos balas, los otros dos tipos recargaban sus armas, Frank aprovechó para salir, tomo su cenicero que estaba al lado de su cama, junto a la lámpara de noche, estrelló el cenicero en la cara del segundo sujeto, le quito el arma, y le metió dos balas en el estómago, dos tipos menos, quedaba solo uno, pero el tercer tipo con mucha agilidad y rapidez le propinó un fuerte golpe en el rostro de Frank con el mango de su pistola, la cual no alcanzó a recargar, reventando así la ceja de Frank, por lo atolondrado del golpe Frank soltó el arma, pero soportando el dolor respondió con un fuerte puñetazo, a su vez, el mafioso sacó una navaja e intentó liquidar a Frank, pero este era más astuto que él, le dio una fuerte patada en los testículos y una vez que el tipo cayó al suelo, le quitó la navaja y lo apuñaló siete veces. Después miró alrededor de la habitacion, la puta estaba muerta, los tres tipos liquidados, ¿pero cómo los matones de Taffuri lo habían encontrado, como esos tres Sujetos habían dado con él? Se preguntaba Frank,  si el jefe mafioso se podría en la cárcel y este jamás supo donde vivía, Frank tomó su chaqueta, se la puso, saco unas cuantas balas de la bolsa interior y recargo su revólver, después  salió del lugar.
Frank Aratore caminaba por el Sunset Boulevard, con una botella de whisky,  seguía pensando como Taffuri descubrió donde vivía. Frank llego al departamento de su novia Michelle, la ex amante de Taffuri, era una hermosa bailarina en un famoso strip clubs de los Ángeles, catalogada por muchos como la mejor stripper del lugar, Michelle se había enamorado perdidamente de Frank cuando él fue a buscarla al strip clubs para hacerle unas preguntas sobre Taffuri, así que ella le ayudo a encontrar la suficiente evidencia para encerrarlo. Tuvieron sexo varias veces en el departamento de Frank mientras en la suprema corte de los Ángeles se llevaba el juicio del caso Taffuri, después de que el capo fue llevado a prisión ella le dio una copia de llaves a Frank de su departamento, y así fue como empezaron una relación más formal, si se le puede decir así, porque aunque Michelle decía amar a Frank, era una relación más sexual y apasionada, que amorosa. Frank pensaba que Michelle le ayudo atrapar a Taffuri, cuando esta sospechaba que el Capo de la mafia mantenía una relación con una modelo, pero cuando se enteró de que Taffuri jamás la engaño, se mostraba arrepentida, claro, eran solo especulaciones, Michelle decía amarlo con locura. Frank abrió el departamento de su novia con su copia de llaves, en la sala tomo una blusa de Michelle y se secó la sangre de la ceja, tomo un gran trago de whisky y roció un poco en su herida, después entro hasta el cuarto de baño donde se encontraba Michelle depilándose las piernas y dándose un buen baño de burbujas. 
— ¡Frank! Amor mío, viniste. Te extrañado mucho ¿Dónde te habías metido?
— Hola nena. 
Frank se inclinó y la beso en los labios, después la tomo del cabello, le dio una fuerte bofetada y la zambulló en la bañera unos minutos, luego la dejo salir, Michelle tomo una bocanada de aire, Frank le dio otra bofetada. 
— Pero Frank, cariño, ¿porque Me pegas? 
— ¡Eres una maldita ramera, les dijiste a Taffuri donde vivía yo! 
— ¡No cariño, yo no le he dicho nada a nadie! Yo te amo. 
— ¡Cállate maldita perra! —  Frank la volvió a dar otra bofetada, pero esta vez con más fuerza, la tomo nuevamente del cabello, la saco de la bañera, le ordenó ponerse su ropa interior y una bata, luego la llevo a rastras a la sala, donde le continúo pegando.
— Habla maldita, sé que eres una chismosa, ¡fuiste a ver a tu maldito ex y le dijiste donde encontrarme!
— Claro que no, yo te amo Frank, no sé de qué me hablas.
— ¡Entraron a mi departamento e intentaron asesinarme! ¿Fuiste a ver a Taffuri? dime — la volvió abofetear dos veces seguidas. 
— ¡No cariño, de verdad que no! ¡Maldita sea, yo te amo! — Grito Michelle y rompió en llanto, Frank la observaba, Michelle lloraba a mares. Después de un rato Frank se tranquilizó.
— Esta bien nena, ya no llores, está bien. —  Frank trato de abrazarla pero ella se apartó. 
— ¡No Frank! Siempre es lo mismo,  siempre que bebes te haces ideas, crees que yo aún hablo con Taffuri o que planeo algo con él, o que quiero ayudarlo a salir de la cárcel, y siempre me pegas. 
— De acuerdo nena, tienes razón, discúlpame, ando enfadado, eufórico, vi la muerte de cerca, discúlpame nena. 
— Siempre me pegas Frank, siempre que bebes, siempre me pegas, si yo solo te amo.
— Discúlpame nena, te compensare.
— ¡No quiero nada Frank!
— Vamos nena, discúlpame, te compensare,  vamos a irnos de vacaciones a una playa de México, solos tú y yo, haremos el amor hasta el amanecer, nos bañaremos en el mar, he ¿Qué te parece? ¿Te gusta la idea?
Michelle se quedó callada un rato, después empezó a sonreír, hecho su cabello con su mano hacia tras y dijo:
— ¿De verdad Frank? ¿De verdad iremos a México tú y yo? 
— Por su puesto nena, solo nosotros dos.
— Eso es genial, te amo mucho y no te miento Frank, yo no sé cómo esos tres sujetos entraron en tu Casa. — Frank la miro fijamente, después le dijo  — olvídalo nena.
Michelle abrazo a Frank, y ambos empezaron a besarse apasionadamente, y ella empezó a desabrocharle la camisa, le beso el pecho e intento quitarle el cinturón, pero Frank se apartó un poco y le dijo con voz suave 
— No estoy aun de humor,  y estoy algo cansado para hacerlo, mejor porque no bailas para mí, anda, muéstrame uno de esos bailes sensuales que te salen tan bien.
— muy bien cariño, bailare para ti.
Michelle encendió el estéreo y empezó a sonar una música muy sensual, ella empezó a bailar, puso sus manos en su cuello y empezó a recorrer todo su cuerpo, se quitó la bata y quedo en ropa interior, apretó sus senos, luego empezó a gatear en dirección a Frank el cual estaba en el sofá observándola y tomando whisky,  ella empezó a mover sus caderas con rapidez, después con lentitud. Bailaba de una manera muy erótica, mordió su labio inferior y acercó sus senos a Frank, luego se sentó encima de su miembro y empezó a moverse hasta sentir la erección de Frank, después Michelle se volvió dándole la espalda, pero aún continuaba sentada en él, moviéndose con suavidad. Después se paró y fue hacia la pared, como una niña mala castigada, mirando la pared, dando la espalda a Frank movía su muy bien formado trasero, Frank se levantó y camino lentamente hacia ella, empezó a oler su cabello — oh nena eres tan sexy — le susurro Frank al oído, ella aun bailaba con gran sensualidad, se empezó a desabrochar su brasier, Frank dio un paso atrás y le voló los sesos a Michelle con un disparo de su revólver, la blanca pared se manchó de sangre y cerebro, y en el suelo cayeron pedazos de cráneo, y el cuerpo de Michelle cayó como un tronco sobre la Alfombra,  la cual pronto se empapó de sangre. Frank guardó su revólver en su funda, saco un cigarrillo, lo puso en sus labios y lo encendió, exhalaba e inhalaba, mirando el cuerpo sin vida de Michelle, después dijo:
— Jamás te dije cuántos fueron, ¡maldita perra!



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