En esta vida hay veces que nos podemos salir con la nuestra, inclusive hasta al mismo diablo es posible engañarlo, es lo que descubrimos en el relato de “ El diablo y el vaquero” donde Billy Owens un apuesto y valiente vaquero había competido con el diablo para ver quien era el mejor, dejándolo una noche abandonado en un bar mientras Billy se marchaba con dos hermosas chicas y el dinero que se habían ganado Billy y el diablo en una competencia de jaripeo. Pero nos preguntamos ¿que paso después? ¿En verdad Billy Owens le ganó al amo de las tinieblas? E aquí lo acontecido después.
Era una mañana hermosa de abril en Kansas City, la gente era feliz, la ciudad se encontraba tranquila y Serena, después de un par de meses malos a consecuencia de la furia de satanás. Estaba como loco y furioso buscando por todas partes a Billy Owens, aquel vaquero que le había visto la cara de pendejo - un sucio mortal, no era nada más que eso – pensaba el diablo, pero ¿Cómo era posible que el diablo, un ser omnipresente, no podía encontrar por ningún lado a un humano, y sobre todo tan famoso como Billy, “el vaquero que burló al diablo” así era llamado. Despues de días de extenuante búsqueda, el diablo se dio por vencido y regreso al infierno.
Un domingo, varios feligreses se dirigían a una iglesia a las afueras de Georgia, una pequeña iglesia donde al parecer la fe había aumentado, sobre todo por las jóvenes del estado que no se perdían ni una sola misa – ¿ ya viste al monaguillo? ¡Esta guapísimo! – Se decían entre chicas mientras el padre presidiaba la misa – tiene unos brazos hermosos, mataría por estar entre los brazos de ese fuerte monaguillo – decían las jóvenes chicas feligreses, estando dentro de una iglesia y pensando en el pecado ¡ Pues mire! El monaguillo no era ni más ni menos que “el vaquero que burló al diablo” Billy Owens, que de alguna manera, la cual no sabemos aun, logró meterse a servir a la iglesia, vestía con los acostumbrados atuendos de un monaguillo, claro sin quitarse las botas ni el sombrero. Con razón el diablo no lo encontraba, el diablo jamás entraría a una iglesia, por eso Billy se había refugiado ahí. Pero no tardo en ser echado por el padre ya que sedujo a la madre Aurora, una joven monja que había llegado a servir a esa iglesia – te pudrirás en el infierno por follar con la hermana aurora – le dijo el sacerdote mientras Billy salía de la iglesia.
Billy caminaba por toda orilla de carretera hacia Kansas City, mientras en el infierno el olfato del diablo detectaba un aroma de Colonia muy varonil – desde aquí puedo oler la mierda – dijo el diablo, las llamas del infierno se intensificaron, el diablo se levanto de su trono, los demás demonios estaban asustados al ver a su amo, como en su rostro se reflejaba una mirada de odio y furia total. Billy bajaba de un auto al cual le pidió que lo llevará cerca de Kansas, al llegar casi al pueblo el cielo se empezó a oscurecer, y un fuerte y frío viento sacudía a todo los árboles cercanos – mierda, ahí viene – dijo Billy, sospechando quien estaba por aparecerse, y si, estaba en lo correcto, apareció un enorme remolino de fuego y de ahí salía el diablo, el amo de las tinieblas y la maldad, lucifer, belcebú, satanás, como quieran llamarle, venia furioso.
Quedaron frente a frente, a un metro de distancia – vaya, vaya, nos volvemos a encontrar Billy Owens – dijo el diablo – ¿Qué tal viejo, como estas? – Respondió Billy muy serenamente
– no muy bien, anhelando que aparecieras, con mucha ansiedad de verte
– vaya, eso me halaga viejo.
– pues que no te halague mucho Billy, porque vengo acabar contigo, te haré sufrir, te haré pedir clemencia
– mira viejo, si aun estas molesto por el dinero, no fue mi intención, pensé que no te importaba ¿a ti de que te sirve el dinero? Pero si quieres te puedo dar esta silla de montar que me acabo de comprar con el dinero de las limosnas, quiero decir, con el dinero que gane trabajando arduamente, vamos acepta y tan amigos como antes
– ¿amigos? ¡Amigos mis huevos!, ahora si ya te cargo la chingada. Pero te dejare pedir tu ultimo deseo, dime ¿Qué quieres?. Billy encendió un cigarrillo, echo una bocanada de humo y respondió
– que tal ¿una cerveza?
– Pues será una cerveza en el infierno, porque tu vienes conmigo
Después de haber dicho esto el diablo empezó a reír y nuevamente apareció un remolino de fuego el cual rodeo a los dos y los transportó al infierno, en donde todos los demonios se acercaban a Billy Owens para admirarlo de cerca, quería conocer al que sacaba de sus casillas a su amo, también aparecieron varias diablas muy sexys atraídas por Billy – vaya, veo que aquí no te la pasas del todo mal, y ¿aun así te enojaste por llevarme a las dos chicas? Que absurdo – dijo Billy, el diablo le destapó una cerveza, Billy bebió un trago, la cual estaba muy caliente – esto esta hirviendo – dijo Billy – ¿Qué esperabas? Esto es el infierno imbécil, aquí no hay hielos – respondió el diablo y empezó a reír y añadió – la venganza es dulce – Después le voto un revolver a Billy – lo haremos a tu estilo – dijo el diablo – este será un duelo como en el viejo oeste – todos los demonios retrocedieron, el diablo se vistió de vaquero con un chasquido, Billy y el diablo quedaron nuevamente frente a frente – esto no es necesario, acepta la silla de montar y si quieres también te doy mis botas – dijo Billy desde los 4 metros de distancia que se encontraba del diablo – vaya, acaso te estás acaparando, ¡marica! – Respondió el diablo, Billy recogió el arma – yo soy Billy Owens y no soy ningún marica – casi al acabar de decir esto, el arma le fue arrebatada de un disparo que el diablo había echo – eso es trampa, no me dejaste que me preparará – dijo Billy a lo que el diablo respondió riendo -soy el diablo pedazo de bestia, jamás juego limpio – Después el diablo le disparó en una pierna a Billy, el cual cayó, pero se levanto y quedo de rodillas – así, te quería ver, ahora el final – el diablo volvió a disparar.
Pero de repente la bala quedo detenida a unos dos centímetros de la frente de Bill, dejando al diablo desconcertado – ¿Qué maldición pasa? – Dijo el diablo, Alrededor de Billy apareció una luz celestial y se escuchó una fuerte y poderosa voz – basta, no le harás daño a Billy Owens – la voz era de dios, En ese momento en medio de ellos apareció un simpático anciano de cabello canoso y elegante traje blanco y unas botas con punta de plata, todos los demonios huyeron a esconderse, era DIOS EL TODOPODEROSO, destellaba una increíble luz celestial, la cual molestaba al diablo – Billy Owens es mío, tu no te metas – le dijo el diablo a dios, dios señaló a la pierna de Billy y al instante quedo curada, volvió su mirada al diablo - yo soy DIOS pedazo de bestia y puedo hacer lo que quiera y meterme donde quiera, además cualquier persona que le joda la vida al diablo, es mi amigo, este chico me a echo reír interminables ocasiones, así que me lo llevo conmigo – ¡No! No lo permitiré – grito el diablo y se abalanzo contra Dios, lo cual fue impedido por una poderosa barrera de luz celestial que cubría a Dios y a Billy, y ambos se empezaron a elevar – trágate eso diablo tonto – dijo Billy, mientras se elevaba con Dios, y le aventó una bota al diablo, la cual dio con exactitud en su cara – jajaja, volviste a perder – dijo Billy - maldito seas Billy Owens – grito el diablo, Billy le respondió con una seña obscena, enseñándole el dedo medio.
Después Dios y Billy Owens aparecieron en Kansas City – gracias Dios por sacarme de ese problema – dijo Billy a lo que Dios respondió – te observó Billy, observó a todo el mundo, todas las personas creen que los olvido, que no me importan, pero yo siempre estoy ahí, al que pone fe en mi, jamás perecerá, solo veo hasta donde aguantan, pero siempre les brindó apoyo al final, siempre cuidaré a la humanidad si tiene fe en mi, eres un buen muchacho Billy Owens, solo ya no tomes tanto ¿Qué piensas acabarte toda la cerveza del mundo? Y luego las mujeres, ¿porque tantas mujeres? Y luego la hermana Aurora. Búscate una buena esposa y sienta cabeza, ahora vete hijo mío y se feliz – Billy beso su mano, claro Dios, Billy se ponía en marcha camino a su casa ¿Por cierto, luego vemos como me devuelves el dinero de las limosnas – le dijo Dios a Billy el cual trago saliva y dijo – ¿las limosnas?
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